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En general la mejor medida de control es la prevención. Cuando ya se establece una enfermedad o una plaga es muy difícil su control ya que los pesticidas solo van a actuar superficialmente y no van a penetrar dentro del compost donde puede estar el foco de la infección.

Es conveniente seguir las medidas generales de higiene señaladas por Vedder en su libro “Cultivo Moderno del Champiñón”:

  1. Cosechar siempre los champiñones bien cerrados, y evitar que queden en el cultivo los que empiezan a abrirse, para evitar la posible propagación de virosis por las esporas de champiñones enfermos.
  2. No emplear nunca, para la cosecha, cestos o envases usados sin haberlos desinfectado.
  3. Recoger todos los restos, pies cortados, etc., en sacos u otros recipientes cerrados.
  4. Tratar al vapor el cultivo, una vez finalizado; con ello, disminuirán considerablemente los riesgos de propagación de enfermedades y parásitos durante el vaciado de los locales.
  5. El “cuerpo de muela” y demás residuos deben alejarse de la champiñonera inmediatamente.
  6. Todo el aire, tanto el fresco como usado, debe pasarse por filtros que retengan todas las esporas. Mantener cierta sobre presión en los locales.
  7. Comenzar siempre los trabajos, sean cuales fueren (controles, cosecha, riego, tratamientos, etc.), por los locales más “jóvenes” y evitar las idas y venidas entre locales de diferentes edades en la medida de lo posible.
  8. Desinfectar las máquinas, equipos, útiles y accesorios con formol, cada vez que tengan que desplazarse de una sala a otra, como por ejemplo en la siembra, cobertura, cosecha, etc.
  9. No utilizar el compost que haya caído al suelo durante la siembra, igualación o cobertura; hay que eliminarlo.
  10. Conservar la tierra de cobertura desinfectada en sacos o bolsas cerradas para reposición.
  11. Utilizar felpudos de espuma impregnados con formol diluido en la entrada de los locales de cultivo; humedecerlos cada mañana.
  12. Limpiar a fondo, todos los días, el pasillo de servicio, desinfectándolo regularmente con una solución de formol.
  13. Prestar mucha atención en la lucha contra las moscas.
  14. Luchar contra todos los animales indeseables (ratas, ratones, moscas, etc.) en la champiñonera y sus alrededores; tratar también los techos.
  15. Desinfectar el suelo hormigonado antes de recibir el compost o la tierra de cobertura.
  16. La vegetación de los alrededores de la champíñonera debe tenerse controlada. No recoger el agua utilizada en una fosa abierta.
  17. Cuando una sala esté seriamente atacada con una enfermedad, reducir la duración del cultivo y tratar la sala con vapor, incluso antes de concluido, para evitar la propagación de la infección.

 

Control de enfermedades fúngicas

Además de las medidas generales antes mencionadas, hay que combatir la enfermedad apenas aparezca. Los hongos enfermos deben cubrirse antes del riego con sal o una mezcla 50:50 de sal y yeso. También está dando buenos resultados, antes de colocar la sal, rociar alcohol isopropílico a las zonas afectadas.

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Control de enfermedades bacterianas

Cuando los champiñones permanecen mojados o húmedos por más de dos o tres horas comenzará una infección bacteriana. Temperaturas por encima de 20°C y una humedad relativa ambiental por encima de 85% también inducirá al ataque de las bacterias. Por lo tanto después del riego hay que permitir que la superficie de los champiñones se seque lo más rápido posible utilizando un sistema de ventilación; y también hay que mantener un control ambiental adecuado.

Es recomendable clorinar el agua de riego:

Desde que los pines estén bien formados hasta la primera oleada se puede utilizar 125 ml de hipoclorito de sodio (al 10%) en 100 lts de agua para 100 m² de superficie de cultivo. Después de la primera oleada, tratar con 500 ml de hipoclorito en 100 lts de agua para 100 m² de superficie de cultivo.

Hoy en día se está empleando el cloruro de calcio (CaCl2) en concentraciones de 0.3% con el agua de riego, ya que, se obtiene un buen control de las bacterias y por otra parte el calcio endurece la cutícula del champiñón haciéndolo más blanco y resistente.

También se está empleando peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) en concentración de 250 – 350 ppm.

 

 

 

Control de momificación y virus

Debido a la naturaleza de estas dos enfermedades, prácticamente no hay control alguno contra ellas. Lo más recomendable es evitarlas manteniendo las condiciones generales de higiene.

Si las enfermedades se hacen endémicas en una champiñonera determinada, hay que vaciarla por completo y realizar una desinfección profunda a toda la instalación.

 

 

 

Control de Plagas

Nuevamente la primera recomendación es seguir las condiciones generales de higiene. El uso de pesticidas debe hacerse con mucha precaución debido a que pueden quedar residuos en los champiñones de consumo.

Se distinguirán varios grupos de pesticidas:

  1. Los que se pueden emplear durante la producción del compost y mantenimiento general de las instalaciones.
  2. Los que se usan durante la cosecha para control de adultos, pero nunca aplicados directamente sobre el cultivo.
  3. Los que se utilizan inmediatamente después de la cobertura.
  4. Los que se pueden emplear, con precaución, durante todo el ciclo de cultivo.
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